
Bicis, puertos y cafés
Somos un grupo de amigos apasionados por la bici, especialmente de carretera. Nos motiva subir puertos míticos que todo ciclista sueña con tachar de su lista, pero también perdernos por carreteras secundarias y descubrir lugares a los que casi nadie llega pedaleando.
Nos gusta conocer sitios en bici y disfrutar de todo lo que rodea a una ruta: las charlas a mitad de subida, las risas en la cima y las paradas improvisadas en cafés donde la ruta, casi siempre, se alarga un poco más.
Balak nace para compartir todo eso: las rutas que nos inspiran, los puertos que nos ponen a prueba y los lugares donde recuperamos fuerzas antes de seguir pedaleando.
Si para ti la bici es también una forma de explorar, viajar y vivir con calma, aquí vas a sentirte como en casa.
Todas las rutas que compartimos las hemos hecho nosotros. Hemos pasado por las cafeterías y los baches de cada ruta..
Siempre buscando carreteras escondidas y subidas que aún no están en Strava.
Los que saben exactamente dónde está el mejor café… y el pastel más grande.
BALAK nace de una palabra del maya yucateco con varios significados, pero todos conectan con la misma idea: el movimiento.
Por un lado, balak aparece como un verbo relacionado con volver o regresar. No como retroceder, sino como dar la vuelta, cerrar un ciclo y empezar otro. Algo muy parecido a lo que pasa cada vez que te subes a la bici: sales, te pierdes un poco y siempre vuelves distinto.
También está ligado al acto de rodar. En expresiones tradicionales se usa para hablar de la rotación y del giro continuo, como el de una rueda. Y ahí fue donde todo encajó: la bici no avanza sin girar, y nosotros tampoco.
Eso es lo que representa BALAK: rodar sin prisa, repetir rutas, volver a los mismos sitios y dar vueltas sin un destino exacto. No moverse por obligación, sino porque apetece.