Descripción
Ruta de las que no tienen mucho misterio: enlazar puertos y ver cómo responden las piernas.
Arrancamos por Bernia, siempre espectacular. Es de esos puertos que, aunque lo conozcas, impone igual. Las últimas rampas antes de coronar ya marcan el tono del día: aquí no se viene a pasear.
Seguimos hacia Vall d’Ebo, más largo y constante. Puerto de ritmo, de encontrar tu punto… aunque nosotros nos emocionamos y apretamos más de la cuenta al final. Parada técnica en el pueblo, en un bar con terraza escondida al sol que parecía hecho a medida para ciclistas con hambre y ganas de alargar el café unos minutos más.
Después llegó la sorpresa del día: Sa Creueta. Más corto, pero con ese punto traicionero que va sumando desgaste casi sin que lo notes. La bajada, eso sí, de las que se disfrutan de verdad: curvas bonitas, buen asfalto y paisaje abierto.
Y cuando aparece Rates, ya sabes lo que toca: apretar con lo que quede. __Esta vez no lo subimos completo desde Tàrbena__, sino que enlazamos directamente la parte final al salir de Sa Creueta. Aun así, ese último tramo fue más que suficiente para recordarnos todo lo que llevábamos acumulado en las piernas.
Una ruta muy de Costa Blanca: asfalto perfecto, sol, vistas abiertas y ciclistas por todos lados.
Primer día de training camp duro. Llegamos bastante reventados… pero con esa sonrisa que solo te deja un día bien exprimido en la bici.