Ruta larga y relajada por el Penedès, diseñada para rodar sin presión y disfrutar del territorio. Con menos de 1100 metros de desnivel en 117 km, el perfil es ondulado pero sin ninguna subida que pida demasiado.
La zona tiene carreteras secundarias en buen estado que se prestan a mantener un ritmo constante durante horas.
Es el tipo de ruta donde importa más la conversación que el vataje, y donde la parada del café no es opcional. Ideal para días de recuperación activa o para sumar kilómetros de forma llevadera.