Ruta circular desde Roda de Barà que sube hacia el interior por el Alt de Bonastre, atraviesa la zona de Esblada y llega hasta La Llacuna por la vertiente de Miralles antes de volver al litoral. Los 1758 metros de desnivel se acumulan en subidas largas y moderadas que no paran del todo en ningún momento. No hay un puerto con pendientes brutales, pero la constancia del perfil hace que la fatiga aparezca antes de lo que parece.
El contraste entre el paisaje costero del inicio y el interior montañoso de La Llacuna es uno de los puntos fuertes de la ruta. Buena opción para grupos que quieren kilómetros y desnivel sin depender de un solo puerto icónico.