Primera etapa. Casi 200 km desde Guadalajara cruzando Castilla-La Mancha por carreteras completamente solitarias. El chaleco de hidratación sobrando desde el primer kilómetro.
Más de 2.700 m de desnivel para calentar las piernas antes de lo que venía.
La zona de Villel de Mesa y Algar de Mesa es de otro mundo. Un cañón con paredes de casi cien metros, el río Mesa serpenteando abajo y carreteras donde no pasa absolutamente nadie.
De esas zonas que no sabes que existen hasta que las ves desde la bici.