Ruta corta pero con mucha carga: 80 km con casi 1600 metros de desnivel concentrados en dos subidas muy distintas. El Rat Penat es el plato fuerte, con 4 km al 10% de media que no dan tregua y que piden ritmo desde el primer metro. El Radar de Vallirana cierra la ruta con una subida más larga y constante que acumula metros sin grandes rampas. El resto del recorrido por el Garraf combina descensos técnicos y carreteras tranquilas con vistas al mar en días claros. Buena opción para rodar fuerte en poco tiempo sin alejarse de Barcelona.